Comunicado. La OPS junto con instituciones regionales y nacionales, concluyó un taller en Panamá para reforzar las capacidades de vigilancia, diagnóstico y respuesta frente al hantavirus y otras fiebres hemorrágicas virales en el continente americano, en momentos en que estas enfermedades han generado una mayor atención en la región.
La iniciativa reunió a 55 especialistas de 12 países en Santiago del Este, con el objetivo de fortalecer la capacidad de los países para detectar, investigar y responder oportunamente a estos virus, que siguen representando un desafío para la salud pública.
El hantavirus es un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por roedores que circula en las Américas desde hace más de tres décadas, particularmente en el Cono Sur. En la región, pueden causar el síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave, que se adquiere principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con excretas de roedores infectados.
El encuentro fue organizado en conjunto con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) de Panamá, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS Malbrán) de Argentina, el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas (INEVH-ANLIS Malbrán), y la División de Patógenos Especiales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), con el apoyo de los ministerios de Salud y Agricultura de Panamá.
Durante cuatro días, expertos en epidemiología, laboratorio y zoonosis actualizaron conocimientos, intercambiaron experiencias y analizaron avances y brechas en la vigilancia regional. También revisaron la situación del hantavirus y otras fiebres hemorrágicas a nivel regional y global, con énfasis en la necesidad de sistemas de vigilancia integrados y coordinados entre países.
Cabe recordar que, en diciembre de 2025, la OPS emitió una alerta epidemiológica tras observar un aumento de casos en países endémicos, instando a reforzar la vigilancia, el diagnóstico oportuno y la respuesta intersectorial.
Uno de los ejes centrales del taller fue el fortalecimiento de las capacidades de laboratorio, incluida la actualización en pruebas moleculares y serológicas y el uso de secuenciación genómica para mejorar la vigilancia y el análisis de brotes. Los participantes también realizaron ejercicios prácticos guiados por expertos de centros colaboradores.
El programa incluyó además un simulacro de investigación de brote de fiebre hemorrágica transmitida por roedores. El ejercicio integró la búsqueda de casos, la identificación de factores de riesgo, el rastreo de contactos y el análisis de muestras humanas y animales, articulando la vigilancia epidemiológica, de laboratorio y ecológica en un enfoque integrado.
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