Comunicado. Con base en datos de la OMS, existen más de 186 millones de personas con algún tipo de infertilidad en el mundo, afectando el deseo de procrear de aproximadamente 48 millones de parejas. En México, la infertilidad es un tema de interés para el sector salud, ya que se estima que alrededor de un 17% de mujeres en edad reproductiva tiene algún tipo de infertilidad.
La infertilidad es el término médico utilizado para referirse a la imposibilidad de lograr un embarazo a pesar de tener relaciones sexuales de manera regular y sin protección durante un año o más en la mayoría de las parejas. Es un padecimiento propio del sistema reproductivo masculino o femenino, el cual se divide en dos tipos: infertilidad primaria (se refiere a la incapacidad de lograr un embarazo) y secundaria (no lograr un segundo embarazo después de una concepción previa).
“La infertilidad puede deberse a factores masculinos, femeninos, o una combinación de ambos, y en algunos casos, tener una causa desconocida. El indicador más importante que nos permite identificar un posible caso de infertilidad es saber si la pareja tiene el deseo de concebir, y que lo hayan han intentado de manera voluntaria al menos durante 12 meses continuos, sin obtener el resultado deseado.”, indicó Luis Rodrigo Guarneros, vocero de Meraki Health, clínica especializada en fertilidad.
Dentro de los posibles factores asociados a la infertilidad en hombres y mujeres se encuentran: en las mujeres los trastornos de la ovulación, afectaciones al útero, daño u obstrucción en las trompas de Falopio y endometriosis; mientras que en los hombres puede deberse a afecciones que modifican la calidad y cantidad del esperma, problemas para que el esperma alcance el aparato reproductor femenino y determinados factores ambientales y químicos.
La edad es otro de los factores importantes a considerar dentro de la infertilidad, debido a que la fertilidad disminuye con la edad, tanto en hombres como en mujeres, pero afectando más a las mujeres. Al llegar a los 30 años, la fertilidad de las mujeres es aproximadamente del 50% respecto a la que tenían entre los 20 años, y con los años se reduce aún más de manera paulatina. Mientras que, en los hombres, aunque también disminuye con la edad, lo hace de manera gradual.
“Actualmente cuando una persona es diagnosticada con algún tipo de infertilidad no es sinónimo de que no procreará en toda su vida, ya que gracias al progreso tecnológico en el campo de la medicina, hoy día se cuenta con un gran abanico de opciones que permiten a las parejas lograr la concepción deseada. Ya sea por medio de controles naturales en la fertilidad de la pareja, medicamentos, reproducción asistida y más. Permitiendo que sea una realidad el poder formar una familia”, indicó Guarneros.
En México, se estima que existen 1.5 millones de parejas con infertilidad, según datos obtenidos del Inegi, afectando la salud sexual y reproductiva de hombres y mujeres.
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