¿Puede la microbiota influir en la salud mental durante el envejecimiento?: Investigación mexicana buscará respuestas

Comunicado. Este año, la convocatoria de Biocodex Microbiota Foundation México se centró en explorar la relación entre la microbiota y la salud mental. El proyecto seleccionado para recibir un apoyo de 25 mil euros para su desarrollo lleva por título “Microbiota intestinal, salud mental y función cognitiva en adultos mayores mexicanos: integración de ácidos grasos de cadena corta, inflamación sistémica y BDNF sérico” (MICRO-SALMENT).

La investigación es encabezada por Gabriela A. Martínez Nava, junto con un equipo multidisciplinario de investigadores del Laboratorio de Gerociencias del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra (INRLGII). El estudio busca comprender mejor cómo las bacterias que habitan en el intestino podrían relacionarse con el bienestar emocional y la función cognitiva durante el envejecimiento.

México está experimentando un rápido proceso de envejecimiento poblacional. Actualmente, alrededor de 19 millones de personas son adultos mayores, lo que representa cerca del 15% de la población. Sin embargo, cuando se estudia la microbiota intestinal y su relación con la salud durante el envejecimiento, los adultos mayores mexicanos todavía están poco representados en la investigación científica. Gran parte del conocimiento disponible proviene de poblaciones con hábitos de alimentación, estilos de vida y características sociodemográficas diferentes a las de nuestro país.

En este contexto, el proyecto MICRO-SALMENT busca contribuir a cerrar esta brecha mediante la generación de evidencia directamente en población mexicana. En el intestino habitan billones de microorganismos que conforman la microbiota intestinal; además de participar en procesos como la digestión y la protección del organismo, existe una comunicación constante entre el intestino y el cerebro, conocida como eje intestino-cerebro.

La ciencia estudia cada vez más cómo esta comunicación podría estar relacionada con aspectos como el estado de ánimo, la memoria y otras funciones cerebrales.

Una de las posibles piezas de esta conexión es la inflamación. Conforme envejecemos, puede aparecer un estado de inflamación leve y persistente, conocido como inflammaging. Algunas bacterias intestinales producen sustancias denominadas ácidos grasos de cadena corta, que se generan, entre otros mecanismos, cuando estos microorganismos fermentan la fibra presente en alimentos como frutas, verduras y cereales integrales. Estas sustancias podrían participar en la regulación de distintos procesos inflamatorios del organismo.

De manera sencilla, los investigadores quieren saber si, en los adultos mayores mexicanos, existe una relación entre la composición y actividad de la microbiota intestinal, los niveles de inflamación y determinados indicadores del estado de ánimo y la función cognitiva, como la memoria y la atención.

El estudio no parte de la idea de que una bacteria determinada sea responsable de una mejor salud mental ni pretende establecer, en esta etapa, una relación de causa y efecto. Su objetivo es identificar posibles asociaciones entre estos factores y generar conocimiento que permita comprender mejor el funcionamiento del eje intestino-cerebro durante el envejecimiento.

El proyecto contempla la participación de 200 adultos mayores mexicanos. Los investigadores evaluarán aspectos relacionados con el estado de ánimo, el sueño, la memoria y la atención, además de analizar muestras biológicas para estudiar la microbiota intestinal y distintos indicadores relacionados con la inflamación y la comunicación entre el intestino y el cerebro.

 

 

Hoy también publicamos las siguientes notas y más...

TecSalud y AMIIF firman la "Alianza por la Innovación Clínica”

Abbott lanza una prueba de sangre para detectar cáncer colorrectal


Noticias