Alimentación influye en la salud urinaria: especialistas

Comunicado. Cuando pensamos en comer bien, casi siempre vienen a la mente cosas como tener más energía, mejorar la digestión o cuidar el peso. Sin embargo, la forma en que nos alimentamos repercute en todo nuestro cuerpo de maneras que pocas veces imaginamos. A propósito del Día Mundial de la Alimentación, TENA busca abrir la conversación para recordar que, para quienes viven con goteos o pérdidas involuntarias de orina, la comida de todos los días puede convertirse en una gran aliada para cuidar la salud y sentirse mejor.

De acuerdo con datos de un estudio realizado por TENA sobre las causas de la incontinencia, la diabetes y las alteraciones de la glucosa representan el 16% de los casos, colocándose al lado de situaciones comunes como las infecciones urinarias (19%) y la debilidad en el piso pélvico (15%). Y es que, como señalan organismos como la Asociación Americana de Diabetes (ADA), en algunas personas, los picos constantes de azúcar en la sangre van desgastando con el tiempo los nervios encargados de la sensibilidad y el control urinario, lo que convierte a la diabetes en una causa médica directa de los goteos.

“Contar con información clara sobre cómo nuestro estilo de vida y nuestra alimentación influyen en la salud del piso pélvico es clave para cuidar nuestro bienestar. En TENA, nos posicionamos como un aliado integral que acompaña a las personas tanto con productos de protección diseñados para su seguridad diaria como con información y herramientas valiosas que les permitan vivir la incontinencia con total comodidad, libertad y confianza”, señaló Daniel Camou, Brand Manager de TENA.

Más allá de elegir ingredientes frescos y saludables, la secuencia en la que nos servimos la comida marca una gran diferencia. Según el estudio “El orden de los alimentos tiene un impacto significativo en los niveles de glucosa e insulina después de comer”, publicado en la revista médica Diabetes Care, comenzar los platillos con verduras o alimentos ricos en fibra y proteína, dejando los carbohidratos (como el arroz, el pan o la pasta) para el final, frena la absorción rápida de los azúcares y evita esos picos drásticos de glucosa en sangre que tanto desgastan al cuerpo. Tres formas muy fáciles de llevar esto a la práctica son:

- Empezar el desayuno con algo de proteína, como huevo o yogur griego, antes de comer pan o fruta. 

- Disfrutar primero de la ensalada, las verduras o la carne/pollo antes de pasar a la pasta, el arroz o las tortillas. 

- Elegir opciones integrales, que contienen más fibra y ayudan a que la digestión sea más suave y progresiva.

- Alimentos y bebidas que pueden aumentar las ganas de ir al baño

Aprender a escuchar al cuerpo e identificar qué alimentos nos hacen más sensibles ayuda a llevar el día a día con más tranquilidad. De acuerdo con la Asociación Urológica Americana, ciertas bebidas e ingredientes actúan como irritantes o estimulan una producción de orina más rápida:

- Cafeína: presente en el café, el té y los refrescos, suele estimular la vejiga y aumentar la urgencia de ir al baño.

- Alcohol y bebidas con gas: incrementan las ganas de orinar y pueden causar ligeras molestias.

- Platillos picantes o muy condimentados: el chile y las salsas pesadas pueden generar sensibilidad en algunas personas.

- Endulzantes artificiales y exceso de azúcar: favorecen la inflamación general del organismo.

Para acompañar estos hábitos, es fundamental no dejar de beber suficiente líquido por miedo a los goteos, esta práctica vuelve la orina más concentrada e irritante, además de provocar estreñimiento, lo que termina haciendo más presión sobre el piso pélvico. Lo ideal es tomar agua de manera constante a lo largo del día y solo reducir la cantidad un par de horas antes de ir a dormir.

 

 

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