Abbott pone atención en el diagnóstico y acceso al tratamiento del cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso en Latam

Comunicado. El cáncer de pulmón es el más diagnosticado y la principal causa de muerte por cáncer en el mundo: en 2022 se registraron cerca de 2.48 millones de casos nuevos y 1,82 millones de muertes. En Latinoamérica, el reto del diagnóstico oportuno es aún mayor: siete de cada diez pacientes son diagnosticados en etapa avanzada o metastásica. Este escenario es especialmente crítico en el cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso, una enfermedad de rápida evolución en la que el tiempo es determinante.

En este contexto, y en el marco del congreso ESMO 2026, Abbott reunió a especialistas de México, Brasil y Perú en un webinar de medios para abordar estos retos y revisar la nueva evidencia sobre la enfermedad en estadio extenso.

“Los avances científicos son fundamentales para mejorar el abordaje del cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso, una de las formas más agresivas de la enfermedad. Para que estos avances se traduzcan en mejores resultados para los pacientes en Latinoamérica, es clave avanzar hacia diagnósticos más oportunos y precisos, y acercar la nueva evidencia científica a las decisiones clínicas”, señaló Mauricio Morales-Castillo, director médico asociado global de biológicos del negocio de medicamentos de Abbott.

Entre 10 y 15% de los casos de cáncer de pulmón corresponden al tipo de células pequeñas, uno de los más agresivos, y la mayoría se detecta cuando ya se ha extendido a otras partes del cuerpo. La carga del cáncer de pulmón en la región seguirá creciendo: se proyectan 541 mil casos nuevos y 454 mil muertes en América Latina y el Caribe hacia 2030.] Detrás de estas cifras hay barreras comunes a los países latinoamericanos, como la escasez de programas de detección temprana y esperas de hasta seis meses entre el diagnóstico y el inicio de la atención.

En el cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso, estas demoras pesan aún más, porque la enfermedad avanza de forma silenciosa y muchos pacientes llegan a la consulta con poco margen para recibir un tratamiento oportuno. Los obstáculos aparecen a lo largo de todo el recorrido del paciente: la consulta tardía ante los primeros síntomas, la confusión inicial con enfermedades infecciosas, el acceso limitado a estudios diagnósticos y a especialistas, y las dificultades para recibir las terapias disponibles.

Los médicos especialistas que participaron en el encuentro pusieron estas barreras en cifras. En México pueden pasar unos cinco meses desde los primeros síntomas hasta el inicio del tratamiento, un tiempo con el que muchos pacientes con esta enfermedad no cuentan. En Brasil, donde cerca del 75% de la población se atiende en el sistema público, el diagnóstico puede tardar más de 12 semanas, frente a tres o cuatro semanas en el sector privado. Y en países como Perú, donde la mitad de la población vive en zonas rurales, algunas comunidades están a entre cuatro y ocho horas del hospital más cercano. A esto se suma que, en varias regiones, la inmunoterapia no está cubierta en su totalidad por los seguros públicos.

Un diagnóstico más temprano permite iniciar el tratamiento mientras el paciente aún está en condiciones de recibirlo y de obtener de él el mayor beneficio. Para lograrlo, es necesario fortalecer la formación de los médicos de primer contacto, de modo que sospechen el cáncer a tiempo, y generar datos epidemiológicos propios que reflejen la verdadera magnitud de la enfermedad en Latinoamérica, hoy subestimada. Solo así la innovación cumplirá su propósito: llegar a los pacientes.

Durante décadas, el tratamiento de este tipo de cáncer se basó en la quimioterapia. Hoy, la inmunoterapia ha comenzado a transformar el panorama de tratamiento y ofrece nuevas posibilidades a los pacientes. Un estudio internacional de fase III mostró que combinar inmunoterapia con quimioterapia prolonga la supervivencia frente a la quimioterapia sola.

Para Abbott, contribuir a mejorar la atención del cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso implica acompañar a los pacientes a lo largo de su recorrido, desde la detección y el diagnóstico hasta el tratamiento, incluida la nutrición especializada. Con casi dos décadas de experiencia en tratamientos contra el cáncer, la compañía trabaja con empresas innovadoras de biotecnología para ampliar, de acuerdo con las aprobaciones locales, las opciones terapéuticas de las personas con cánceres difíciles de tratar, como el de pulmón de células pequeñas en estadio extenso. En una región donde persisten barreras de acceso, la colaboración entre los sistemas de salud, los especialistas y otros actores del sector es fundamental para que más pacientes puedan beneficiarse de la innovación en la atención oncológica.

 

 

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